5 rincones secretos de Marruecos a los que solo se llega en coche de alquiler
Subirse a un autocar turístico es ver Marruecos por la ventanilla con otras cincuenta personas. Alquilar tu propio coche es poder desviarte de improviso por una carretera provincial y descubrir paisajes intactos que los circuitos organizados ignoran. Estas son cinco joyas discretas que por sí solas justifican ponerse al volante, cada una con su ciudad de salida realista.
Índice
1. El valle de Ounila: el secreto mejor guardado del Alto Atlas
2. El lago de Bin El Ouidane y las gargantas del Ahansal
3. La Playa Blanca de Guelmim: dunas que caen al Atlántico
4. El granero fortificado de Aït Kine, en el Antiatlas
5. Los acantilados y la cala de Belyounech, frente al estrecho
1. El valle de Ounila: el secreto mejor guardado del Alto Atlas
Mientras la mayoría de los viajeros enfila la N9 del Tichka rumbo a Uarzazate, los iniciados se desvían justo después del puerto hacia Telouet. Ahí empieza el valle de Ounila.
Antigua pista caravanera de la sal controlada por la familia Glaoui, la carretera está hoy asfaltada y serpentea entre almendros, acantilados ocre y aldeas fortificadas de adobe rojo hasta el ksar de Aït Ben Haddou. El tráfico es casi inexistente.
Salida recomendada: Marrakech, a unas dos horas y media del puerto del Tichka.
2. El lago de Bin El Ouidane y las gargantas del Ahansal
En la provincia de Azilal, al pie del Alto Atlas central, el embalse de Bin El Ouidane sorprende con sus aguas turquesa encajadas entre colinas de arcilla roja.
El coche te permite recorrer la cornisa que bordea el lago, parar en las pequeñas posadas a la orilla y seguir hasta las gargantas del Ahansal y la muralla rocosa de Imsfrane. Un terreno soñado para el kayak, la calma y la fotografía.
Salida recomendada: Marrakech, contando con media jornada larga por Demnate y Azilal.
3. La Playa Blanca de Guelmim: dunas que caen al Atlántico
Al sur de Sidi Ifni, a las puertas del Sáhara, la Playa Blanca despliega decenas de kilómetros de litoral salvaje donde las dunas de arena dorada mueren directamente en la espuma del Atlántico.
Ningún transporte público llega a este fin del mundo: el coche es la única llave. La carretera asfaltada alcanza los alrededores de la desembocadura del uadi, donde la puesta de sol se contempla en soledad.
Conviene saberlo antes de salir: Loccor no dispone hoy de ningún vehículo en el sur de Marruecos. Llegar a la Playa Blanca supone un largo enlace desde Marrakech o Casablanca, de varios días. Mejor saberlo al preparar la ruta que al reservar.
4. El granero fortificado de Aït Kine, en el Antiatlas
En pleno paisaje mineral del Antiatlas, cerca de Tata, la aldea de Aït Kine conserva uno de los últimos «agadires» —graneros colectivos fortificados— todavía cuidados de Marruecos. Construido en piedra y adobe, servía a las tribus para guardar sus cosechas de cebada, su aceite de argán y sus joyas de plata.
La carretera provincial que lleva hasta allí atraviesa mesetas desérticas salpicadas de acacias. El guardián abre las puertas de madera tallada a los visitantes de paso.
La misma advertencia que con la Playa Blanca: la región no está cubierta por nuestras agencias, es una etapa de largo recorrido.
5. Los acantilados y la cala de Belyounech, frente al estrecho
Al pie del Yebel Musa —una de las dos legendarias columnas de Hércules—, el pueblo pesquero de Belyounech se asoma a unas aguas translúcidas de azul lagunar, justo antes de la frontera de Ceuta.
El descenso por una carretera estrecha y empinada regala vistas inmejorables del estrecho de Gibraltar y, con buen tiempo, de la costa española de enfrente. Es uno de los rincones de baño mejor conservados del norte de Marruecos.
Salida recomendada: Tetuán o Tánger, a una hora de coche. El trayecto discurre íntegramente por territorio marroquí: un coche de alquiler marroquí no cruza el puesto fronterizo de Ceuta.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta un 4x4 para llegar a estos cinco lugares?
No. El valle de Ounila, Bin El Ouidane y Belyounech tienen carreteras asfaltadas aptas para un utilitario. Para los accesos a la Playa Blanca y a Aït Kine, un SUV con buena altura libre resulta mucho más cómodo en los arcenes.
¿Hay cobertura móvil en estas zonas?
Los tres operadores marroquíes cubren con 4G la mayor parte del país, pero en los fondos de valle y en las mesetas del Antiatlas hay zonas sin señal. Descarga los mapas sin conexión antes de salir.
¿Desde qué ciudades se puede salir con Loccor?
Nuestras agencias entregan hoy vehículos en Casablanca, Marrakech, Alhucemas, Tánger, Tetuán y Fez. Los lugares del sur de esta lista se alcanzan, por tanto, por carretera, en una ruta de varios días.
Para saber más
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Redactado por el equipo editorial de Loccor, la plataforma que conecta con agencias de alquiler de coches en Marruecos.